domingo, 5 de abril de 2026

Cristo: el Sol Renaciente

 Hoy es el día del Sol. Del sol renaciente. Un día más elevado que el resto. Se conmemora la Resurrección. La trascendencia de las limitaciones del ego y la plena manifestación del ser Espiritual en la vida material. Un hombre lo hizo. Así, le abrió la puerta al resto de la humanidad para hacerlo con el viento a favor. Antes, el viento estaba en contra. Él encarnó, contra tempestades y azotes, la vida Una, el Logos Universal, y nos dejó un mensaje de cómo hacerlo, para que nuestra Humanidad No perezca.

Con su transformación en la pasión, él abrió nuevas puertas dimensionales hacia la sanación del inconsciente colectivo. Su legado fue profundo, conciso y eterno. “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán”. Y así está siendo. Sus palabras una y otra vez vuelven a analizarse, sentirse, integrarse, encarnarse en la medida de lo posible. Si bien fue completamente humano, logró lo que ningún otro: encarnar la naturaleza divina que todos poseemos y plasmarla al 100%.
El Nazareno no vino a fundar una religión. En ningún momento él dice nada parecido a eso. Más bien vino a sentar las bases de la nueva humanidad, a decirnos que así cómo el vivió viviríamos, sólo siguiendo el mandato de amarnos los unos a los otros. Pero este mensaje, como todos, derivó y deriva en tergiversaciones propias de mentes desordenadas y, en algunos casos, perversas. “Amarnos los unos a los otros” no significa abrazar a cada persona que ves, darle un beso y unas caricias, festejar y sonreír siempre, vivir en una realidad artificial (como nos lo muestran las propagandas que nos impulsan a consumir, jugando con nuestro mundo emocional). Jesús no hablaba de vivir como en “The Thruman Show”. Es todo lo contrario. Es mucho más trascendente. Él simplemente decía que en esta tierra podemos vivir en paz y en amor, pero antes debemos de mirarnos a nosotros mismos para saber que estamos hechos de ese amor. El Amor es una energía, una fuerza poderosa y misteriosa cuyos efectos vemos por todos lados. Es cooperación, empatía, entendimiento, lealtad, autenticidad. Pero también son límites, palabras contundentes, declaraciones de firmeza. Cuando nos alejamos de la Ley del Amor, que es la que regula el universo entero, suceden los desequilibrios, los grandes desórdenes, las guerras, los conflictos interpersonales, nos enfermamos, causamos sufrimiento. ¿En qué parte de qué libro -y quién lo escribió- dice que hay alguna religión superior a la otra, o un Dios superior a otro, o un profeta superior a otro? Eso no existe, más que en la mente de los humanos. Los dogmas creados por los seres humanos han destrozado y desvirtuado los mensajes más puros y profundos de cualquier comunidad espiritual. La mente, las creencias, el odio, la enemistad, han sido usados para Dominar, y No para hacer Evolucionar. "Divide y vencerás" fue siempre, y es hoy, el lema a seguir. Educar a los niños para que odien a aquellos que tengan otras figuras como guías, otros “mentores”. Destruir la pureza humana a través de sistemas de creencias fijas, ortodoxas y ajenas al amor. Hacernos creer que Dios tiene apariencia física, que todo lo regula desde encima de una nube, que debemos “temerle”… ¿Cómo vamos a tener que temerle al Mismísimo Amor, que es Dios, la Vida, la Divinidad que engendró todo lo que conocemos? ¡Si esta energía nos ama! Ese tipo de sentencias inconexas nos han llevado a una completa desconexión de nuestra naturaleza real, que es Divina.
Por eso hoy es un momento apto para recordar que no tiene ninguna importancia de qué país eres, cuánto dinero ganas por mes, cómo es el color de tus ojos o de tu piel, cuál es tu estatura, cuáles son tus talentos, qué tan inteligente eres. Si no tienes amor, si no puedes mirar a otro Ser humano a los ojos y reconocer mínimamente la pertenencia a la misma especie, que en definitiva es una Gran Familia, entonces absolutamente nada de lo anterior tiene sentido. Y esto es lo que Jesús nos decía. Pero seguimos buscándole la vuelta. Seguimos creyendo que era un extraterrestre, sólo porque dijo “Mi reino no es de este mundo”. Porque este “mundo”, entendido como un sistema social creado con el paso de los siglos en donde un 99% de las personas tiene menos patrimonio que el 1% restante, basado en la explotación de los más “débiles” y en el robo, la mentira y el engaño, este no es el Mundo que está destinado a manifestarse en esta Tierra. Y ese Mundo nuevo se manifestará muy pronto. Porque así lo anunció él. Y porque así las señales lo demuestran. Entonces, da igual tu creencia, tu historia de vida, tu procedencia, la forma de tu cuerpo, tu color. Honestamente da igual. Lo único que interesa es que puedas apreciar la Vida tal y como es. Y la Vida es Dios. Y Dios es Amor.
“Resucitar” significa que salgas de la identificación con tu historia de vida, con tu cuerpo, con tu cultura, que MUERAS a esa identificación, para nacer a una nueva. Ésta será finalmente Real, y en ella encontrarás la paz. Pues ahora te darás cuenta de que tu Esencia es Energética y Vibracional, y que tu naturaleza no es física únicamente, sino Álmica. Tienes un ánima que te anima.
Tu cuerpo, siendo un precioso templo que debe cuidarse y al que se le debe estar agradecido, no es más que un objeto. Un canal. Una matriz. Pero no eres tú. Tu mente, que en su lucidez puede aportar claridad en cualquier circunstancia y momento, es una bella herramienta. Pero no eres tú. Tus emociones y sentimientos, que te permiten experimentar todos los matices de la realidad humana, son un preciado medio de expresión del espíritu. Pero no eres esas emociones ni esos sentimientos. Ni tampoco eres tu cuerpo etérico, lugar en donde por ejemplo se asientan los Chakras, y cuerpo que permite mantener con vida a la materia de la que está hecha tu cuerpo Físico. Tú verdadera esencia es invisible a los ojos corrientes. “Sólo con el corazón se puede ver bien. Lo esencial es invisible a los ojos”, nos decía Antonie de Saint-Exupéry.
Entonces, ¿hasta cuándo nos seguiremos empecinando con hacer valer nuestras creencias, tratando de imponer nuestra manera de pensar a costo de lo que sea? ¿Cuándo daremos paso a nuestra parte más sensible, que es donde reside nuestra espontaneidad y donde mora la pureza de nuestro niño interior? ¿Cuándo dejaremos de escaparnos de la realidad con sustancias, imágenes, música densa, relaciones tóxicas que no nos permiten crecer? ¿Cuándo daremos por fin el paso a adentrarnos en el conocimiento de la verdadera esencia Humana? Yo espero que sea pronto, porque la vida hablará sin tapujos. Lo hará la Madre Tierra, lo harán las personas a nuestro alrededor, lo harán los Poderosos que no saben lo que es el Poder pero aún así lo poseen, lo harán también los Sabios pero del mismo modo los Necios. “Todo estará a la vista, nada quedará oculto”, nos advirtió también el Maestro Jesús.
No importa si aún no puedes ver a Cristo como alguien separado del Cristianismo. No interesa si no es tu figura a seguir. Puede ser quien sea. Lo único realmente importante es que despiertes tu verdadero Ser cuanto antes. Porque la humanidad entera lo necesita, y principalmente lo necesita tu alma, que en este momento pide a gritos ser escuchada, porque los tiempos del “corte” y las “tribulaciones” están siendo ya. El reloj de arena está escuchando sus últimos granos caer.
Este mensaje es para ti si resuena contigo. Si no simplemente lo puedes dejar pasar. Pero para quien sea, sé muy bien que tu Alma está hablando. Sé que está tomando decisiones importantes. Sólo escúchala. Acompáñala. Y así, nos acompañaremos unos a otros. Si tú escuchas tu Alma y el que tienes al lado No lo hace, pues ahí ya está siendo el “corte”. Y le corresponde a cada cual decidirlo. Los tiempos se aceleran, y lo soportable se vuelve insoportable.
Sólo tu tienes la llave. Sólo tú eres el cáliz donde el Sol Renaciente puede vertirse.
¡Vuela, vuela hacia ti mismo, y ninguna tierra te será ajena!
Feliz día de renacimiento te desea Fohat.